Sufrir un percance o una pequeña colisión en la carretera es una situación estresante, pero saber cómo mantener la calma y seguir unos pasos básicos evita complicaciones y agiliza las gestiones con la aseguradora.

En primer lugar, prioritiza la seguridad. Si los vehículos implicados pueden circular, desplázate inmediatamente a un lugar seguro como el arcén, una vía de servicio o un aparcamiento para no entorpecer el tráfico. Enciende las luces de emergencia, ponte el chaleco reflectante antes de salir del coche y señaliza la zona con la baliza V16 o los triángulos.

Una vez garantizada la seguridad, procede con la recogida de información y el intercambio de datos:

  • Fotografías detalladas: Toma fotos claras de la posición de los vehículos, los daños sufridos, las marcas de frenada en la calzada y las matrículas de los coches implicados.

  • Declaración amistosa de accidente (Parte amigable): Rellena el documento de forma clara y legible. Es imprescindible anotar la fecha, hora, lugar, datos personales, matrícula y número de póliza de seguro de ambas partes. Describe los hechos de forma objetiva y asegúrate de que ambos conductores firmen.

  • Testigos: Si los hay, solicita sus nombres y teléfonos de contacto por si fuera necesaria su declaración.

Si existen discrepancias sobre la responsabilidad o el otro conductor se niega a colaborar, contacta con las autoridades (Policía Local o Guardia Civil) para que levanten un atestado.

Recuerda que si tu vehículo no puede continuar la marcha de forma segura, en Alevais Grues te ofrecemos asistencia en carretera las 24 horas para remolcar tu coche con total garantía y tranquilidad.

Sufrir una avería en el sistema eléctrico de noche o perder la iluminación del vehículo en plena carretera es una de las situaciones más peligrosas al volante. La falta de visibilidad reduce tu tiempo de reacción y dificulta que el resto de conductores te detecten a tiempo. Saber cómo reaccionar en los primeros segundos es clave para garantizar tu seguridad.

Lo primero que debes hacer es mantener la calma y encender de inmediato las luces de emergencia (hazard). Si los faros principales han dejado de funcionar pero las luces de posición o de emergencia siguen operativas, déjalas encendidas. Busca un lugar seguro para detenerte fuera de la calzada, preferiblemente en un arcén amplio, una vía de servicio o un área de descanso. Evita frenar bruscamente en mitad del carril.

Una vez detenido el vehículo, ponte el chaleco reflectante antes de salir del coche. La normativa actual exige señalizar la presencia de tu vehículo de forma segura:

  • Luz de emergencia V16: Si dispones de este dispositivo conectable, colócalo en el techo del vehículo sin necesidad de bajar del coche. Su luz intermitente de alta intensidad alerta a los demás usuarios a gran distancia.

  • Triángulos de señalización: Si debes utilizarlos (solo en vías donde sea seguro bajarse), colócalos a 50 metros por detrás del vehículo (y por delante si la vía es de doble sentido), visibles desde al menos 100 metros.

Permanece en un lugar protegido, como detrás de la barrera de seguridad, y contacta inmediatamente con el servicio de asistencia. En Alevais Grues contamos con servicio de grúa de auxilio las 24 horas para acudir en tu ayuda, señalizar la zona con seguridad y trasladar tu vehículo allá donde lo necesites.

La transmisión es, sin duda, uno de los componentes más complejos y vitales de cualquier vehículo. Es la encargada de transferir la potencia del motor a las ruedas, permitiendo que el coche se mueva a diferentes velocidades. Detectar a tiempo los problemas en la transmisión puede suponer la diferencia entre una reparación sencilla y económica o tener que sustituir la caja de cambios por completo, lo cual representa un coste muy elevado. Por eso, es fundamental prestar atención a cualquier comportamiento inusual.

El primer síntoma, y el más común, son los ruidos extraños. Si al conducir notas zumbidos, chirridos o un sonido metálico sordo (especialmente cuando el coche está en punto muerto o al cambiar de marcha), es una señal clara de que algo no funciona correctamente. Estos ruidos pueden indicar desde un nivel bajo de líquido de transmisión hasta el desgaste de rodamientos o engranajes internos.

Otra señal inequívoca son los cambios bruscos. Si notas que las marchas entran con dificultad, que la transmisión «rasca» o que el coche da tirones al cambiar de velocidad, el sistema te está avisando de un fallo. En los coches automáticos, un síntoma muy frecuente es que las revoluciones suban mucho antes de que entre la siguiente marcha, o que esta tarde en responder (patinaje de la transmisión).

Por último, nunca ignores el olor a quemado o las manchas de líquido rojo o marrón bajo el coche. El líquido de transmisión es vital para lubricar y refrigerar el sistema; si se sobrecalienta o hay una fuga, el desastre está asegurado. Si experimentas alguno de estos síntomas, acude a un taller especializado de inmediato para un diagnóstico.

Se acercan las vacaciones o esa escapada que tanto tiempo llevas planeando. Tienes las maletas listas, la ruta marcada en el mapa y muchas ganas de disfrutar. Sin embargo, antes de girar la llave del contacto, hay un paso que marcará la diferencia entre un viaje inolvidable y un mal rato en el arcén: la revisión preventiva.

En Alevais Grues sabemos que muchos de los avisos de asistencia que recibimos podrían haberse evitado con un chequeo de apenas diez minutos. Por eso, te traemos este checklist esencial para que tu única preocupación sea elegir la música del trayecto.

Los 5 puntos clave antes de salir:

  1. Neumáticos (El contacto con el suelo): Comprueba que la presión sea la recomendada por el fabricante (especialmente si vas con el coche cargado) y que el dibujo tenga la profundidad legal. No olvides revisar la rueda de repuesto.

  2. Líquidos (La vida del motor): Revisa el nivel de aceite, el líquido refrigerante, el líquido de frenos y, por supuesto, el del limpiaparabrisas. Un motor bien lubricado y refrigerado es un motor que no te dejará tirado.

  3. Iluminación: Verifica que todas las luces (posición, cruce, carretera e intermitentes) funcionan correctamente para ver y, sobre todo, ser visto.

  4. Frenos y Suspensión: Si notas ruidos extraños o el pedal está más blando de lo habitual, acude a un taller. Con el coche cargado, el sistema de frenado sufre más.

  5. Kit de Emergencia: Asegúrate de llevar los chalecos reflectantes, los triángulos de señalización o la luz V-16, y comprueba que tu documentación esté en regla.

A pesar de todas las precauciones, los imprevistos pueden ocurrir. Si sufres una avería o un pinchazo, mantén la calma. En Alevais Grues estamos preparados para asistirte con rapidez y profesionalidad, garantizando que tú y los tuyos estéis seguros en todo momento.

¡Buen viaje y nos vemos en la carretera!

El estado de los neumáticos influye directamente en la seguridad, el consumo de combustible y el confort de conducción. Sin embargo, muchos conductores solo prestan atención cuando aparece un problema visible. Mantenerlos en buen estado es sencillo si se controlan tres factores clave: presión, desgaste y alineación.

Presión: la base de todo

Circular con una presión incorrecta es uno de los errores más comunes. Una presión baja aumenta el consumo, reduce la estabilidad y acelera el desgaste de los bordes. Por el contrario, una presión excesiva endurece la conducción y desgasta más el centro del neumático.

Lo recomendable es revisar la presión al menos una vez al mes y siempre antes de viajes largos. La referencia correcta la indica el fabricante del vehículo.

Desgaste: señales que no debes ignorar

Todos los neumáticos tienen testigos de desgaste. Cuando la goma alcanza ese nivel, la adherencia disminuye notablemente, especialmente en mojado. Conducir con neumáticos gastados incrementa la distancia de frenado y el riesgo de aquaplaning.

Además del nivel de dibujo, conviene observar si el desgaste es uniforme. Un desgaste irregular suele indicar problemas de suspensión o alineación.

Alineación: clave para la estabilidad

Una mala alineación provoca que el coche “tire” hacia un lado y genera desgaste prematuro. También afecta a la precisión de la dirección y al comportamiento del vehículo.

Se recomienda revisar la alineación cuando:

  • Se cambian neumáticos

  • El coche ha sufrido un golpe

  • Se aprecia desgaste desigual

Conclusión

Controlar presión, desgaste y alineación alarga la vida útil de los neumáticos, mejora la seguridad y reduce gastos innecesarios. Un pequeño mantenimiento preventivo evita grandes problemas.

Cuando un vehículo sufre una avería o un accidente, no siempre se necesita el mismo tipo de asistencia. Existen diferentes servicios de grúas, cada uno pensado para una situación concreta. Conocerlos ayuda a actuar con rapidez y a solicitar el servicio adecuado desde el primer momento.

En empresas especializadas como Alevais Grues, se ofrece una atención adaptada a cada caso, priorizando siempre la seguridad del conductor y del vehículo.

Servicio de grúa 24 horas

El servicio de grúa 24 h es uno de los más demandados. Está disponible todos los días del año, a cualquier hora, y es clave en situaciones imprevistas.

¿Cuándo se utiliza?

  • Averías nocturnas o en fin de semana

  • Accidentes fuera del horario comercial

  • Vehículos inmovilizados en carretera

  • Emergencias que requieren actuación inmediata

Este servicio garantiza asistencia rápida, independientemente del momento del día.

Transporte de vehículos

El transporte en grúa se utiliza cuando el vehículo no puede circular por sus propios medios o no es recomendable hacerlo.

Casos habituales:

  • Vehículos averiados de larga duración

  • Coches sin ITV o sin seguro en vigor

  • Traslado de vehículos clásicos o de alto valor

  • Transporte entre poblaciones o provincias

Es una opción segura para evitar daños adicionales y cumplir con la normativa.

Traslado del vehículo a taller

El traslado a taller es uno de los servicios más comunes tras una avería mecánica o un accidente leve.

Se utiliza cuando:

  • El coche no arranca o se detiene en marcha

  • Hay fallo de batería, embrague o motor

  • El vehículo no es seguro para circular

La grúa traslada el coche directamente al taller concertado o al que indique el cliente.

Retirada de vehículos accidentados

En caso de accidente, especialmente si hay daños estructurales, se requiere una retirada especializada.

Situaciones típicas:

  • Colisiones con daños graves

  • Vehículos bloqueando la vía

  • Coches volcados o fuera de la calzada

Este servicio se realiza con medios específicos para garantizar la seguridad vial.

Asistencia en carretera sin traslado

No todas las incidencias requieren llevar el vehículo en grúa. En muchos casos, basta con una asistencia in situ.

Ejemplos:

  • Arranque de batería

  • Cambio de rueda

  • Apertura de vehículo por llaves olvidadas

  • Repostaje por falta de combustible

Si el problema se soluciona en el lugar, el conductor puede continuar su viaje sin traslado.

¿Qué servicio de grúa necesito?

La elección depende de:

  • El tipo de avería

  • El estado del vehículo

  • La ubicación y seguridad del entorno

  • El destino final del coche

Ante la duda, lo más recomendable es contactar con un servicio profesional que valore la situación y actúe en consecuencia.

En los últimos años, la seguridad vial ha evolucionado para reducir riesgos en situaciones de avería o accidente. Uno de los cambios más importantes ha sido la incorporación de la baliza V16, un dispositivo luminoso que sustituye progresivamente a los triángulos de emergencia tradicionales. Saber cómo usar correctamente la baliza V16 puede marcar la diferencia entre una avería segura y una situación de alto riesgo.

¿Qué es la baliza V16?

La baliza V16 es un dispositivo luminoso de señalización de emergencia que emite una luz intermitente visible a larga distancia (hasta 1 km). Su principal ventaja es que no obliga al conductor a salir del vehículo, reduciendo el riesgo de atropello, especialmente en vías rápidas.

Este dispositivo está avalado por la Dirección General de Tráfico y, a partir de enero de 2026, será el único sistema de señalización permitido en caso de avería o accidente en carretera.

Cómo usar correctamente la baliza V16 paso a paso

Usar la baliza V16 es muy sencillo, pero conviene hacerlo de forma correcta:

  1. Detén el vehículo en un lugar seguro, siempre que sea posible, fuera del carril de circulación.

  2. Enciende las luces de emergencia del coche.

  3. Coloca la baliza V16 sobre el techo del vehículo, preferiblemente en la zona más elevada y centrada.

    • La mayoría de balizas llevan base magnética para una fijación rápida.

  4. Activa la baliza antes o justo después de colocarla.

  5. Permanece dentro del vehículo, con el cinturón puesto, hasta que llegue la asistencia.

No es necesario caminar por el arcén ni colocarse detrás del coche, lo que reduce de forma drástica el riesgo de accidentes secundarios.

¿Dónde debe colocarse la baliza V16?

La baliza debe colocarse en el techo del vehículo, visible desde todos los ángulos. No se recomienda ponerla en el suelo ni en el maletero, ya que pierde visibilidad, especialmente en curvas o con tráfico denso.

Ventajas de la baliza V16 frente a los triángulos

La baliza V16 aporta múltiples beneficios:

  • Mayor seguridad personal, al no salir del vehículo.

  • Visibilidad inmediata, incluso con lluvia, niebla o de noche.

  • Uso rápido y sencillo en cualquier situación.

  • Compatible con vehículos pequeños, motos y furgonetas.

Además, los modelos homologados con conectividad permiten enviar la ubicación del vehículo a los sistemas de tráfico, mejorando la gestión de incidencias.

¿Es obligatorio llevar una baliza V16?

A partir de 2026 será obligatorio llevar una baliza V16 homologada y conectada, sustituyendo definitivamente a los triángulos.

Un complemento clave cuando necesitas una grúa

Aunque la baliza V16 mejora la seguridad, no sustituye la asistencia profesional. Ante una avería o accidente, señalizar correctamente y llamar a una grúa especializada es la mejor combinación para evitar riesgos y daños mayores.

En Alevais Grues, priorizamos siempre la seguridad del conductor y del resto de usuarios de la vía, actuando con rapidez y profesionalidad cuando más se necesita.

Quedarse sin combustible durante un trayecto es una situación más común de lo que parece, especialmente en viajes largos o al circular por zonas poco transitadas. Sin embargo, con una buena planificación y algunos hábitos básicos, es un problema totalmente evitable.

El primer consejo es no apurar el depósito. Cuando el nivel de combustible baja del cuarto del tanque, conviene empezar a buscar una gasolinera. Circular habitualmente con la reserva encendida puede provocar averías, sobre todo en motores diésel, al aspirar impurezas del fondo del depósito.

Antes de iniciar un viaje largo, es fundamental planificar los repostajes. Actualmente, aplicaciones de mapas y navegación permiten localizar gasolineras cercanas, comparar precios y comprobar horarios de apertura. Esto resulta especialmente útil en desplazamientos nocturnos o por carreteras secundarias.

También es importante cuidar el estilo de conducción. Aceleraciones bruscas, altas velocidades y cambios constantes de ritmo aumentan el consumo. Mantener una conducción suave y estable ayuda a optimizar el combustible y alargar la autonomía del vehículo.

Si aun así te quedas sin gasolina, lo más importante es detener el coche en un lugar seguro, señalizarlo correctamente y no intentar llegar a la gasolinera más cercana conduciendo. En esta situación, lo más recomendable es llamar a un servicio de asistencia en carretera, que podrá suministrar combustible o remolcar el vehículo de forma segura.

Con previsión y un poco de planificación, quedarse sin combustible puede evitarse y el viaje continuará sin sobresaltos.

Quedarse atascado en el barro es una situación más común de lo que parece, sobre todo después de lluvias intensas o al circular por caminos rurales. Afortunadamente, con calma y algunos trucos puedes sacar tu coche sin causar daños ni gastar una fortuna en asistencia.

Primero, no aceleres bruscamente. Es el error más habitual: las ruedas giran en vacío, se hunden más y complican la salida. En su lugar, suelta el acelerador y intenta mover el coche suavemente adelante y atrás usando marchas cortas (primera o marcha atrás) para crear un pequeño impulso.

Si las ruedas siguen patinando, coloca material debajo de los neumáticos para ganar tracción: alfombrillas, ramas, piedras planas o incluso una toalla vieja pueden ayudarte a salir del barro. También puedes bajar ligeramente la presión de los neumáticos para aumentar la superficie de contacto, pero recuerda volver a inflarlos después.

En caso de estar muy hundido, pide ayuda a otra persona para empujar el coche mientras tú aceleras con suavidad. Si hay otro vehículo disponible, usa una eslinga o cuerda de remolque, asegurándote de engancharla en puntos de anclaje seguros, nunca en el parachoques.

Y si nada de esto funciona, lo más sensato es llamar a la asistencia en carretera. Es preferible esperar unos minutos a arriesgarte a romper la transmisión o el embrague. La próxima vez, evita zonas blandas o con mucho barro, y si es inevitable, conduce despacio y con una marcha constante.

Equivocarse al repostar es más común de lo que parece, y aunque puede provocar daños graves en el motor, actuar con rapidez puede evitar consecuencias costosas. Si has puesto gasolina en un coche diésel o diésel en un coche de gasolina, sigue estos pasos antes de arrancar.

Lo más importante es no encender el motor. En el momento en que el combustible incorrecto circula por el sistema, puede dañar componentes como los inyectores, la bomba de combustible o los filtros. Si te das cuenta justo después de repostar, no pongas el contacto ni arranques el coche.

Avisa al personal de la gasolinera y llama a una grúa o al servicio de asistencia de tu seguro. El vehículo deberá ser trasladado a un taller donde se vacíe completamente el depósito y se limpien las líneas de combustible. En algunos casos, si se ha repostado muy poco y no se ha arrancado el motor, puede bastar con purgar y rellenar con el combustible correcto.

Si ya has conducido algunos kilómetros, detén el vehículo de inmediato en un lugar seguro. Cuanto más circule el combustible equivocado, más difícil y costosa será la reparación.

Para evitar errores en el futuro, revisa siempre la etiqueta del tapón del depósito, no te distraigas durante el repostaje y recuerda: las boquillas suelen ser diferentes, pero no siempre encajan a la perfección. Una pequeña distracción puede convertirse en un gran problema si no se actúa a tiempo.